Desmontada de espejos
una palabra del añico con
ellos. Despejada. Jinetera
sin folcklore de acervos,
hechos nubecitas del polvo
que a los dioses vuelve
tacones.
Gabriel Roel
Desmontada de espejos
una palabra del añico con
ellos. Despejada. Jinetera
sin folcklore de acervos,
hechos nubecitas del polvo
que a los dioses vuelve
tacones.
Que al cine donde
se vaya uno a verse descomplete.
Racimos de mitología no hacen
ni desvanecen lo felino necesario
nunca suficiente de ferocidad o
ternura del hallazgo y suelta.
Ancho salto -Visages de una
Selfie con Radiohead- en lo
que no hace respaldo, espalda
cara de la sombra, sol
que oriente.
El síntoma o la paradoja. Y un discurso
que los aloje. Oriente de lo real en ese
asunto dique -dizque- de semblantes.
-"Intuiciones topológicas [Ida Vitale] con
que se colmaron los espacios, a veces
secundarios, de la pintura."-
Notaciones donde piensa por escrito lo
que se lee, fragmentario, de sus calces.
Hay febrero caídos
los albures, el tacto,
toda silvia mental,
saliéndose de cisnes.
Del hay que la zozobra
ladra con los duelos
de ganso vertical
propio del uno.
¿Narcisismo de manual?
¿Improperio en iteración?
¿Relieve de la sombra?
Ay de los ayes costuras
costurerita sin sorna que
sin comas, pases dobles.
Where do I belong? Con
el baile suelto hundido
por las faldas al vacío
de las faldas. Tanteada
carne de carnaval tanto
en temporada de ozono
a marcapasos de Ay va.
Pluma que avizora el viento
en la roca del impacto. Con la curva
en la órbita que los pescadores
desbrozan.
Perla del enigma. Tunal de las olas.
No escuchó decirse ¿Y?
siquiera por pensado. Se dijo
río, te pasas, vamos lentos.
No se dijo no sé. Con silencio
de anzuelo sin carnada.
Sobre aquello tendal de suficiencia
del letargo de aquello
que fallando, falta.
Eso Das
Que faltó. Y que faltará.