miércoles, 13 de julio de 2011

SAINT-NAZAIRE




Fugaz que no de luz, metafísica velocidad,  insiste.
Aquello que derrapa mañana sin hora en cuarto nublado.
Cama destendida  y revuelto de sábanas.  Junto a las cosas 
útiles de prepo. La mesa de extranjero sabe hacerse templar 
por argumentos y fuerza de la friega. Táctico asoma lo que 
sopesa huella.  Recuerdo,  decisión de madeja  y sábado.
El muelle. Sucesión suya de agua que no corre.  
Etcétera sentimental y narrativo.
De repeticiones el imperio se fragua.   
Los suplicios de néctar no hacen capullo al fruto. Colibríes 
de náhuatl. Horizonte el manuscrito. 




Los muchachos de agua subtitulan  
sigan ustedes  suspendidos donde poniente no es Hollywood.
Su portación de flote engominado en mortaja.  
Presa y portento diluido.     




Roma hace pie de las murallas, amada. 
Y Saint-Nazaire anida dar su dádiva de nada 
lo gratuito,  ningún sueño que valga.










.


No hay comentarios:

Publicar un comentario