Dos mil una sábanas sedientas anudadas al pie de los barrotes en los acantilados tendidos de paréntesis estacas del corazón pétalo y celos desatados guarida.
Escrito cinc que cruje por arpones la trueca alberca rama bajo truenos improvisa en chubasco de banqueta. No traduce el espasmo percutido la sorpresa en la casta de lo gélido incorrecta tromba osada noche. Lapso que por milagro ni monedas inclina su extrañeza toda máquina. Ahuesado feroz en lo que a tinta derramado ensilla endecasílabo.