Sin plenos de ranura el asiento del tiempo
encuera golpes al frío. Montevideo iguana
en el acervo yuntado sin chistar.
Abrojo del crujido.
Dizque, 2014
Sin plenos de ranura el asiento del tiempo
encuera golpes al frío. Montevideo iguana
en el acervo yuntado sin chistar.
Abrojo del crujido.
Dizque, 2014
Miro el poema que deja enseñar su lata de sardinas.
Con olas del embrollo de sal que anida el remo propio.
Cuadrante opacidad, urdimbre que las rampas vuelven
mira de la letra ceñida, de arpones en la sed.
Arenas del río caudaloso.
Las Peronas, 2020
Carta la noche su relieve
de mito. De nidos mostradores.
Vacíos en el palacio de las voces
imprecisas definitivo. Lengua
imperiosa del enojo que desploma
mayúsculas de a muro por tendales
en traqueteo. De tolvaderas.
En el buey venidero buey de paja
el que se vayan todos pupila con
pupila tras la mira en la casa teatro
de la patria ventana.
Encuerados de cardo en encurtidos.
Golpe de Girri de Casas por escrito.
Las Peronas, 2020
En pausa traquea bailan los padrastros la riestra de la espuma.
El ventrílocuo mar de karaoke.
Las Peronas, 2020
Corazón del disco arado el ímpetu.
Amén del objetivismo maridado
fantasma. Ciento cuarenta
y siete páginas.
Las Peronas, 2020
Entre los camellones de Amsterdam el hubiera que hay anda con Ry-Bans.
Anida contra sobres. Tiene todo su cuerpo como jamás tendrá un estilo.
Cáscara de captura de pantalla con esa infatuación que importa fundaciones.
Las Peronas, 2020