Esta situación sin conjetura
esta altura este jamás que abre
las cosas.
Blanco sin fondo aserto. Negro
fulgor del punto que demora.
Gris calce de las sobras.
Canto eyectador y punctum
que la mira desemboca.
DIQUE, 2022
Esta situación sin conjetura
esta altura este jamás que abre
las cosas.
Blanco sin fondo aserto. Negro
fulgor del punto que demora.
Gris calce de las sobras.
Canto eyectador y punctum
que la mira desemboca.
DIQUE, 2022
Cierto envión esparce tránsitos, algunos
afueras sin segundo y una sed
discontínua.
El mar interminable de saliva.
DIQUE, 2022
Menos filoso adobe que león
la estepa hace luna en la milpa
sin preguntas ni orantes. Un dios
mientras tanto se deconstruye
echado en sus minúsculas.
Viento por gancho el tiempo a letra
chica cava con sus gotas lo alunado
de apacibles tendidos.
DIQUE, 2022
Incluso en cuentos
el equívoco la esquirla
el ripio, echados de la luz
son el relieve.
Esotraparte, en la ribera, 2022
Un después suelta de lluvia que la brisa
en la niebla no perfora únicamente baila
sin subtítulos. Olas debajo con las olas.
Derribadas aureolas menos meritorias
más suspicaces perdigones postigos, sí.
Postigos de las olas en la sombra.
Esotraparte, en la ribera, 2022
Vale
lo que cuesta
sin más ni menos báscula
que su merced en viaje hacia
el jornal de pesca que muda su
templanza de canoa del Paraná
sin atalaya en sus manos
que achican río adentro
desde dentro en lo que
amanecerse y en
regreso la tarde
cita.
Esotraparte, en la ribera, 2022
El paseo deja su reforma de olvido
en lo que fosa el porvenir un cántaro
de siglos.
Esotraparte, en la ribera, 2022