Rayas, trenes, túneles Sobre trazo la nuca de la mano en la estación niños héroes con mayúsculas. Vado inmanente. Agua de rieles intraducibles al verano hecho viernes de quincena.
De Brooklyn a Connecticut. Un emporio de signos en la herida de vidrio que jalona escuchada por los ojos ese rasgo no toda palabra percutida. Nido de corte por espigas, la mira. Y en la idea de alambres sin trayecto el paso elemental, enjundia las agujas, en cachar el agave sutil de lo punzante. Oculto en ese mar carne de Kobe.