No es cayendo de prosa
que se adviene. Cuenco
lo centrífugo. Cuenco de
sitio.
Espira en lo que aspira
jala la palabra su relieve.
No es por caer de prosa
el corte que por lonja.
Cuenco al cuenco que
vertiente a tiento alza
la curva con la línea.
Porque yacer vuelca
la estepa en la madeja
el aire en que blasona.
Empuja el estentor.
Trajina de oriente.
No agitaré el jueves
en el calor de reproches
al inframundo. Bajo
ninguno de sus grillos.
Haré acoples de su enigma.
Prosa que se tumba de plano
no es poema. Por más que
fuga itere, por felino, lo que
no se atesora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario